T-34 (2019)

Me gustan las películas de acción y las películas ‘de guerra’ (‘bélicas´les llaman). Cuando se trata de los balazos y demás, sí agradezco el crudo realismo que muestra que el asunto NO es bonito tipo Saving Private Ryan (1998) o Platoon (1986), pero también puedo caer en la convención y disfrutar aquella donde ‘el muchacho’ salva a todos y derrota con un palillo de madera a tres compañías blindadas (si son nazis, mucho mejor).

Steven Spielberg fue durante mucho tiempo el rey de las películas de acción en donde el héroe se salvaba de todos los peligros ‘por los pelos’ y esas también las disfruto mucho.

En mi casa se llamaba a todo eso ‘gringadas’ porque es muy de película norteamericana, de Hollywood, que busca por encima de todo ser taquillera. Y este negocio palomeril lo ejecutan muy bien

Lo que hacen también muy bien en Hollywood son los efectos visuales, ahí son los reyes del universo… o eso era lo que creía yo.

T-34 es una película rusa de acción, situada en algún lugar cercano a Praga en la Segunda Guerra Mundial. En lo que llegué a consumir de cine soviético del tema, se trataba de grandes producciones mucho muy melosas; donde si se necesitaban una divisón entera de tanques, tenían una división entera de tanques, aviones y soldados… y muy melosas.

En términos de efectos, pues no había mucho y lo mismo pensé del ‘nuevo cine ruso’… pero al ver Spacewalker (2017) película sobre la carrera espacial en los años 60, supe que ya en términos de efectos visuales, los rusos ya no le piden nada a los Avengers.

Y llegamos hasta el séptimo párrafo que les escribo en sí de T-34, película rusa con muy muy buenos efectos visuales, un poco dramáticos, pero incluso en eso se apegan a la forma melosa rusa de abordar ciertos temas, en este caso las explosiones, los disparos de los tanques alemanes y los segundos alagrados cuando todos disparan al mismo tiempo.

Los malos son los alemanes, los nazis, ahí no hay cambio… y son muy malos. Los buenos son los de la tripulación de un tanque ruso modelo T-34; hay que decir que los rusos tienen en su corazoncito muy metido a sus tanqueros, los tanques (en especial los T-34) jugaron un papel importante en derrotar a los alemanes.

Hay también un muchacho chico en esta película gacha, Nikola (interpretado por Alexander Petrov, quien se parece mucho a Ewan McGregor), el héroe que las puede todas… pero como es ruso, está muy alejado del prototipo de héroe gringo, este está mucho más movido por el orgullo, pero es mucho más seguro que el héroe occidental común,

Hay también una chica, nada despampanante, que sirve para la forzada historia de amor, un par de chistes buenos y refleja la inocencia y también el orgullo.

El malo es un nazi muy malo, con todo y cicatriz en el rostro, un cliché muy bien logrado.

La acción está muy buena, hay tres secuencias en especial en que uno no sabe cómo es que los héroes podrán contra los malos (que insisto, son muy malos y además de malos, engreídos). Todas las escenas con los tanques se ven bastante realistas, aunque quizá exageran en todo lo que ponen a correr y brincar al T-34, tanto que los medios rusos llamaron a esta película ‘Rápidos y Furiosos en Tanques’.

Como dije, el realismo en las películas de guerra lo aplaudo y respecto, de eso no hay mucho aquí, no es ese tipo de cinta ni pretende serlo, es una muy entretenida película de acción, muy bien realizada por lo que me parece una industria rusa al servicio de la propaganda de Vladimir Putin.

Por cierto, he encontrado un par de películas sobre tanqueros rusos, otra que me gustó mucho fue KV-1 (2018), que encontré también titulada Tankers,  que se apega más a la historia melosa de la cinematografía rusa, esta de T-34 solo tiene toques de ello, está diseñada para divertir y entretener y lo logra con creces.