Buenas Noches Diego

Nunca fui fan de Maradona, ni el Napoli ha sido mi equipo (mi equipo favorito en Europa es la Juventus) y sólo he vitoreado una victoria de la selección de futbol argentina, que fue la final de Argentina 78.

La primera vez que escuché de Maradona fue en 1982 cuando mis compañeros de clase intercambiaban estampas del album Panini y se preguntaban unos a otros si ya tenían la estampa de Maradona. “Dicen que es el mejor jugador del mundo”… pero en 1982 lo molieron a patadas.

Le anotó dos goles a Hungría y lo expulsaron en el partido contra Brasil, pero era en mundial de Zico o al menos eso pensábamos antes de entender que fue el mundial de Paolo Rossi (Argentina perdió contra Italia en el partido en que Claudio Gentile debió ser expulsado al menos 49 veces… por cierto, que así como son de nenas hoy en día los jugadores y la misma FIFA, Gentile jugando como jugó el 29 de junio de 1982 habría acabado en la cárcel acusado de narcotráfico, acoso sexual y operación de una escuela de ballet sin licencia).

Gentile, de perdida, debió haber sido declarado persona non grata en Argentina.

Pero llegó 1986 y desde hoy en la tarde sé que muchas veces diré “yo ví jugar a Maradona”. A este llegaba ya como la figura máxima y vaya que lo fue.

Lo vi en Puebla jugar con la selección de Argentina contra Uruguay. La historia es simpática porque fuimos como seis personas con un solo boleto -con la esperanza de poderlo cambiar por al menos dos de los más baratos- y entré solo al estadio.

Un rumor recorrió el estadio cuando salió de vestidores a la cancha y cada que tomaba el balón todos esperábamos una genialidad. Obvio el partido no está siquiera en los anales de los mejores partidos del Mundial jugados en Puebla. Ganó Argentina por la mínima y Diego siguió su camino hasta hacerse campeón.

Luego parece que jugó un par de finales más, algún otro partido importante y perdió todos, los corrieron de uno de estos eventos porque tomó una medicina que no debió haber tomado y le tomó mucho gusto a la cocaína y a los dictadores de izquierda (siempre me llamó la atención que antes de ello había apoyado abiertamente a los corruptos neoliberales del gobierno de Menem).

Del desastre de su vida como que no va hablar cuando el cuerpo sigue tibio, pero sí era mucho muy divertido verlo jugar… alguna vez en 1985 jugó con su Napoli contra mis Pumas en dos ocasiones, no recuerdo bien por qué pero cada que la tocaba Diego Armando me preocupaba.

La famosa foto contra Bélgica de 1982. Argentina perdió aquél encuentro inaugural del mundial español por 0 – 1.

Su historia con Boca Juniors la ignoro por completo, pero la de Napoli no me pasó desapercibida porque durante algún tiempo transmitieron en México sus partidos en la liga italiana (recuerden que esto fue antes de la globalización de los medios).

Considero que su mejor gol fue en 1986, pero no donde hace trampa (muy latinoamericano, que le consideren héroe por hacer lo ilegal) ni donde se lleva a medio equipo inglés, su segundo gol contra Bélgica en seminfinales se me hace de mejor manufactura, en campo más corto se lleva a la defensa belga y sin voltear a ver al portero (Jean-Marie Pfaff), toca el balón a donde sabe que ya no está el arquero y sólo después voltea y sabe que ha anotado.

Ese tipo de cosas hacía, como el soberbio pase a Valdano para liquidar a Alemania en la Final.

Ese tipo de cosas, al menos en mi imaginario, lo colocan entre los grandes del entretenimiento. En mi mente el 2-0 contra Bélgica en 86 está junto a la primera vuelta de Ayrton Senna en el Gran Premio de Europa de 1993 o la última final de Michael Jordan.

Luego Maradona se convirtió en otras cosas, pero el que queda en mi cabeza no es ese sino el de la gambeta corta, que si hubiera sido 10 centímetros más alto, no tendríamos esa conversación de ¿quién es mejor, Pelé o Maradona?