Joker (2019)

Después que Black Panther (2019) fuera nominada al Óscar como Mejor Película y que Avengers arrasara con todo lo que DC Comics (propiedad de Warner Borthers pudiera aventarle encima, con Joker de pronto DC tienen un as bajo la manga pues, a mi parecer es quizá la mejor película salida de historietas de superhéroes (en caso de historietas en general, quizá el honor le corresponda a Road to Perdition (2002)).

Conocido en México como ‘el Guasón’, los de mi generación le han visto interpretado por César Romero, Jack Nicholson, Jared Leto y Heath Ledger. Con la excepción de Nicholson -una basofia de película de Tim Burton, muy a su altura- nunca se explicó el origen de este supervillano, el némesis por excelencia de Batman (genialmente explicado en The Lego Batman Movie (2017)).

El Guasón en la portada de Batman No 251 de 1973.

Incluso en la inolvidable interpretación de Ledger, el Guasón, el Joker, siempre estuvo loco, no parece tener una meta clara de lo que persigue con sus actos, no hay una motivación clara dentro de todo el caos, ni en el cómic ni en la televisión ni en las películas se explica su origen, es solo un payaso loco… pero al contrario de It, por ejemplo, lo que da miedo de este payaso es que es totalmente impredecible.

En 1988 salió una historia llamada The Killing Joke, escrita por Alan Moore, en donde se explica el origen del personaje, pero de hace de tal forma que siempre queda la duda de si la historia es verdad o es un alucine del personaje. Algo parecido a lo que pasa en The Dark Knight (2008) cuando Joker explica el origen de sus cicatrices… lo hace en tres ocasiones y las tres son historias distintas.

Todd Phillips y Scott Silver hicieron una historia que explica al personaje, el cómo se volvió loco y las circunstancias no solamente de la locura sino de la violencia y el por qué se viste de payaso, contada con tal maestría que cuando el personaje aparece tal cual lo conocemos; cara pintada, pelo verde y traje morado el personaje ya no es la caricatura que Leto o Nicholson interpretaron sino un personaje redondo, con el que nos podemos identificar, al que podemos compadecer y temer, todo al mismo tiempo.

Joaquin Phoenix hace una brillante interpretación de esta transformación, de un hombre trastornado, al supervillano que hemos visto desde 1940 en los medios de entretenimiento. Si gana un Óscar por este papel, va a haber pocos que se quejen y a mi parecer, si esta película se hubiera estrenado en 2018, quizá Roma no habría ganado.

Las historietas, en su gran gran gran mayoría, son para niños, en los 80 y en los 90 hubo un gran empuje para que fueran tomados en cuenta como algo serio -algo que les pasa ahora a los videojuegos- pero sus tramas y el mismo medio lo hacen que sean para niños… lo mismo que las películas de superhéroes.

Bill Maher tiene razón en decir que los cómics no son literatura y las películas de superhéroes no son buen cine… salvo honrosas excepciones, como esta.