Avengers Endgame (2019)

En 1989 DC Comics, diez años después de haber sido adquirida por Warner Borthers, estrenó Batman, dirigida por Tim Burton. La película estuvo respaldada por una gran campaña de publicidad que incluyó a Helados Holanda. Así fue que la industria cinematográfica en Hollywood encontró una mina de oro en las historietas de superhéroes.

Once años antes Superman, The Movie (1978) había comenzado una serie que se extendió a cuatro películas. Las que siguieron, sin embargo fueron una más mala que la otra… quizá Superman IV The Quest for Peace (1987) fue lo que hizo que Warner se lo pensara un par de años antes de darle a su propiedad más importante a Tim Burton. Para esos años los cómics de Batman tenían un gran renacimiento gracias al editor Denis O’Neal y montado en este éxito fue que Burton hizo las porquerías de películas que hizo.

¿Esto qué tiene que ver con Avengers: Endgame? Ah pues solo quería iniciar con los 20 años de ventaja con los que contó DC Comics frente a su gran rival: Marvel Cómics a la hora de hacer películas. Y es que la verdad es que Marvel siempre fue una empresa con una pésima administración, muy seguido al borde de la quiebra… o en la quiebra.

Para los que no leíamos DC y en cambio nos aficionamos por Spider-Man, los X-Men y ocasionalmente los muy menores Avengers, el cine llegó en 2000 con X-Men (2000) y esto porque los mutantes estaban viviendo una gran época en las historietas impulsada por el escritor Chris Claremont… pero el cómic se les batió y complicó demasiado. A finales de los 90 los cómics estaban atascados de pies de página con referencias a otras tantas aventuras que eran imposible de seguir (casi como les pasa ahora con Avengers, que si no viste las anteriores 54 películas no vas a entender todo).

Por esos años Spider-Man, la figura más importante del universo Marvel, también andaba de capa caída luego de la ‘saga del clon’, una estúpida historia con la que los editores se enneciaron dejando a las historietas en el punto más bajo de sus ventas.

Pero eso no evitó que en 2002, persiguiendo el dinero que se escapaba de los cómics, Marvel se aventó al cine con Spider-Man (2002) luego de una historia que involucra más abogados que superhéroes y fue un éxito, pero más por la aparición del personaje en la era de los efectos digitales que por ser la gran cosa… y las subsecuentes películas dirigidas por Sam Reimi fueron una peor que la otra.

A los X-Men tampoco les fue bien, pero ya entrados en la competencia, DC decidió revivir a Batman con una muy buena saga dirigida por Christopher Nolan y buscándole ya en el botadero de las historietas vimos películas como Linterna Verde (2011) y ya entrados en gastos y luego de fracasar intentando dar al clavo con Hulk, Marvel decidióse por una figura mediana en su repertorio: Iron-Man.

Hay que decir que en la historia de las historietas la presencia o ausencia de Iron Man da exactamente lo mismo. Junto con S.H.I.E.L.D, Nick Fury y los mismos Avengers, eran la segunda línea de cómics luego de Spider-Man y X-Men que siempre fueron los triunfadores en el mundo de las viñetas.

Pero… para Iron Man (2008) decidieron contratar a Robert Downey Jr como Tony Stark / Iron Man… y no se equivoquen, Downey Jr es la razón por la cual Avengers Endgame ha sido la película más taquillera en su estreno de la historia. Si bien Iron Man 2 (2010) e Iron Man 3 (2013) son una más mala que la otra, se pudo armar alrededor de la estupenda interpretación de Anthony Stark a un ensamble de actores que pudieran juntos crear un fenómeno comercial, que no cinematográfico porque, la verdad, ni los cómics son literatura ni las películas de super héroes son buena cinematografía.

Mientras DC Comics pelaba y sigue peleando por poner a sus acartonados personajes en cine (porque fuera de Batman, pues no hay mucho de dónde elegir, sobre todo en término de villanos ¿o por qué creen que insisten tanto en el Joker?), Marvel trató con mucho cuidado sus argumentos, su discurso y libretos (de haber tenido el mismo cuidado con los cómics, no habrían quebrado y no serían parte de Disney…. y claro, quizá no tendríamos estas palomerísimas películas).

La idea de poner al final de los créditos una escena anunciando lo que venía… como a Thor (pasó lo mismo, Thor (2011) es mucho muy superior a Thor The Dark World (2013) y no tan mala como Thor Ragnarok (2017)) y luego con el ensamble que da origen a Avengers, con el preludio de la cinta del Capitán América: El Primer Vengador (2011)  es sencillamente genial y el éxito de Endgame se puede deber a la extraordinaria campaña publicitaria pero también porque todas las películas desde Iron Man (2008) hasta Captain Marvel (2018) pasando por la nominada al Óscar -no entendí por qué- Black Panther (2018) apuntan a Avengers Endgame… no está mal para once años de campaña para el gran final.

Peor regreso al punto, tan Robert Downey Jr sostiene a esta enorme franquicia que en el guión de esta saga, vuelven a Spider-Man, antes la bandera de Marvel, el protegido de Iron Man, que es para el mundo cinematográfico la bandera de Marvel, claro está.

Quiten a Downey Jr y seguiríamos viendo a X-Men Dark Phoenix… en serio, deberían ya rendirse con ese grupo de mutantes que han mantenido al margen de Avengers (y ahora X-Men es una suerte de actores de soporte para sus hermanos mayores… al menos en el cine).

Y Marvel le ha rascado, miren que rescatar Guardianes de la Galaxia y meterlos en la mezcla junto con Captain Marvel, otro personaje sacado del cajón de las historietas que siempre se quedan sin vender que ha sido un éxito (aunque creo que el éxito de Captain Marvel se debe a la inercia de Avengers, algo así como los impresentables diputados de Morena, que ganaron su elección porque Andrés Manuel fue el mejor candidato de la historia).

Porque Avengers Endgame como película es el resultado de todo lo anterior… como pieza solitaria es una película larga con un setup largo y lento, que se persona porque llevamos diez años metidos en esto y queremos ver cómo acaba… con un villano que si bien ha resistido varias películas (“un villano que se respete gana en uno o dos capítulos”, decía Stan Lee) es del montón y vean que Marvel tiene los mejores villanos en el mundo de los cómics… tiene un desarrollo lento con 15 mil alusiones a otras tantas películas, incluso fuera del universo Marvel… tanto así que incluso se fusilan la explicación que Emmet Brown le da a Marty McFly en Back to The Future II (1989).

Como película no se sostiene y eso explica la cantidad de personas que fueron a verla sin conocer el ‘Universo Cinematográfico Marvel’ y estaban como marido viendo la novela preguntando quién es el malo, quién es la hermana, quién es esa verde y porqué no quiere a la azul.

Pero como película se sostiene con todas las demás y aquí lamento que Deadpool esté metido en la línea argumental de X-Men y no de Avengers, porque es, después de Iron Man, el personaje mejor ejecutado de esta empresa.

Avengers Endgame está sostenida por todas las demás películas, incluso las que fracasaron. Y esos cimientos están cabrones.

Marvel la tiene difícil en el futuro luego de este éxito. Dudo que Spider-Man, ahora personaje del montón, logre el estirón, creo que ya todos sabemos que X-Men Dark Phoenix será lo mismo que fue en cómic y antes en el cine (nada)… confío en que Deadpool reavive el asunto… y claro, esta película no se convertirá en clásico ni nada por el estilo.

Por cierto, para mí la mejor película de Superhéroes, desde mi perspectiva de lector de cómics es The Batman Lego Movie, seguida de cerca por Spider-Man into de Multiverse y The Dark Knight (2008) pero el género de películas de super héroes se queda atrás incluso de las películas basadas en cómics como Road to Perdition (2002) (que es mejor que todas las películas de super héroes), así como V for Vendetta (2006)… porque en las historietas hay mucho más que gente con superpoderes que buscan cosas que brillan e incluso, de vez en cuando, da para hacer buen cine.