Star Wars: El Último Jedi (2017)

La mejor película de todas las que se han hecho de Star Wars fue la segunda, El Imperio Contraataca (1980). En ella no solamente ganan los malos sino de ahí salieron muchos de los juegos que definieron la infancia de mi generación.

Quizá muchos han olvidado que Darth Vader, el villano más grande de la historia de la cinematografía (a su lado Tony Montana es un robavacas), le ofrece a Luke Skywalker unirse a él, destruir al Emperador y gobernar, como padre e hijos, la galaxia.

También en El Imperio Contraataca, Joda, el último de los maestros Jedi, regaña a Luke Skywalker por no tener la cabeza en el presente y siempre estar en un estado somñoliento, soñando con lo que hay más allá del horizonte.

Les cuento esto porque en Star Wars: El Último Jedi se repiten las escenas, en una con otros personajes, en otra con los mismos personajes, lo cual es una pena.

También se repite aquella fórmula de El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi de: “ustedes vayan y desactiven el escudo y nosotros acá nos encargamos de ellos”… y así como esta, las fórmulas se repiten durante toda la cinta. Claro que introducen elementos como el humor, que durante las tres primeras películas solo tenía pequeños trazos, en la cuarta fue un desastre y ahora tiene un nivel bastante atinado.

Creo que la mayor contribución de este libreto es el humor, porque, por lo demás, retoma elementos y secuencias de las tres primeras y con ello mantiene -apenas- unida una trama que está a punto de complicársele mucho al director.

Rescata mucho a la película, al grado de hacerme escribir ‘vayan a verla’ (pero no ‘vayan corriendo a verla’) las secuencias de acción y, obvio, el ver al Halcón Milenario escapando de los Tie Fighters una vez más (la mejor línea de toda la película tiene que ver con esto).

Dicho lo anterior, creo que Disney exprimirá hasta el último minuto el éxito que tuvo la trilogía La Guerra de las Galaxias, El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi, (y por ello la gran necesidad de tener a Mark Hamill) no porque sean las obras maestras de la cinematografía sino por lo que evocaron en la época en que se estrenaron… en esta lo logran apenas, colgarse de todo aquello, pero no sé si les de para otra buena película… eso sí, iré a ver si lo logran.