Coca-Cola (Portugal)

Lo único que sé del gusto de los portugueses se lo debo a los vinos de este país que probé en su embajada y quizá algún alguito que he probado en la Casa Portuguesa.

Como ya había visto en la Coca-Cola de Alemania, la presentación es alargada pero siguen siendo los mismos 330 mililitros que hay en los países europeos y en algunas partes de América del Norte. No indica qué onda con el sodio pero sí los deliciosos 35 gramos de azúcar que aportan 139 kilocalorías de felicidad.

Tiene de esa burbuja gordota y abundante (aunque quizá mi percepción esté rara porque he estado tomando vino espumoso donde la burbuja es re harto fina). La noté un poco más clara que la Coca mexicana y tanto el olor y el sabor me recordaron un poco a la Coca-Cola de vidrio.

No sabe nada dulce, pero sí sabe a Coca-Cola, tampoco se queda en las comisuras de la boca esa cosa pegajosa y noté que con un par de hielos el sabor se diluye mucho.