A Family Man (2016)

No confundir con la mejor película que ha hecho Nicholas Cage en su vida.

Esta está protagonizada por el hombre de acción Gerard Butler, quien ya había hecho demasiado en la comedia romántica The Ugly Truth (2009) en donde lo único bueno fue Katherine Heigl y dos chistes que afortunadamente ya olvidé. Claro que después regresó -Butler, no Heigl- en Law Abiding Citizen (2009) e incluso en Olimpus Has Fallen (2013) para reconciliarse con su profesión.

La película trata de un adicto al trabajo que presta sus servicios en una compañía de headhunters, que tiene una familia adorable, una esposa muy linda (la muy hermosa Gretchen Mol) y obviamente es negligente con ellos dado su éxito laboral.

Si uno está en el estado de ánimo correcto para ver este drama, resulta -a pesar de los lugares comunes- del niño enfermo y el papá ocupado con el trabajo que se siente culpable por haber estado ocupado mientras el chico lo necesitaba…

Afortunadamente el guión gira en torno a una serie de valores y cómo cada personalidad los asume, los oculta o les da la vuelta.

Las apariciones de Willem Dafoe como el jefe despiadado al que los subordinados admiran. Aunque aparece muy poco en pantalla resulta esencial en cómo se arma la trama y en el desenlace de la misma. Alfred Molina, uno de los clientes de Dane Jensen (interpretado por Butler) es igual, aparece poco -no comparte nunca pantalla con los demás protagonistas- pero su personaje (y su actuación, vaya que es buena) hace que le demos dimensión a la historia.

Como les dije antes, no es una película que vaya por un premio; la trama es muy obvia, pero dentro de la trama lo que vale el boleto es lo que hace que la trama se mueva, insisto, los valores y el carácter de todos los personajes.

Es una película a la que no le han hecho mucho ruido, está ahí en cartelera como por estar, en medio de los Minions, del Hombre-Araña y la Mujer Maravilla, pero en una de esas es la única que puede que valga la pena.