Cars 3 (2017)

Después de más de una década de haber presentado el universo Cars (se se extendió en 2013 y 2014 a Planes), una gran campaña de mercadotecnia se dio para el estreno de la tercera de la serie que cuenta las aventuras de un auto llamado Rayo McQueen .

Después de una segunda parte que fue un poco un disparate (donde McQueen y Mater eran espías), la tercera parte vuelve al relato de la primera en donde el interés de McQueen es correr en la Piston Cup (la versión animada de la serie Nascar), devolviendo los valores de la primera película, de los amigos, regresar a lo esencial y la fidelidad.

La gran introducción de personajes es la de Cruz Ramírez, una entrenadora / motivadora, que trabaja en el nuevo centro Rusteeze (que se parece mucho a las oficinas centrales de McLaren). Ella y una de las campeonas veteranas es la forma en que Pixar se reivindica con las mujeres a quienes da un papel protagónico en esta película (porque la verdad es que Sally, el Porsche, solo la hacía de novia del Rayo McQueen).

La edad de McQueen es uno de los grandes temas, pues aparece un gran rival en la persona -o coche- Jackson Storm que no solamente es joven (como cuando el Rayo en la primera Cars) sino parece e incluso suena como un auto eléctrico. En palabras de Smokey -otro de los nuevos personajes, el que se supone entrenó a Doc Hudson (cuya voz hizo Paul Newman) quien sentencia que el Rayo jamás será tan rápido como Storm, pero sin duda es más inteligente.

Puede servir para película motivacional a cualquier veterano en cualquier deporte.

No sé si les de para hacer una Cars 4 (en seis años), esta me ha dejado buen sabor de boca como para esperar a ver otra entrega.