Otto Dix, Violencia y Pasión

Quizá fue porque me distraje o tal vez el año dual México-Alemania estuvo muy aguado. Tan aguado que lo único que pude ver fue hasta que terminó y ya plantados en enero fui al Museo Nacional de Arte (Munal) a ver la obra de Otto Dix, a quien le pusieron la etiqueta de expresionista.

El arista alemán se unió alegremente a la Primera Guerra Mundial. Con pocos medios de comunicación y la fotografía apenas en sus albores, la juventud de las grandes ciudades europeas recibieron con entusiasmo el inicio de la guerra y muchos como Otto, se enlistaron voluntariamente pensando que el lío duraría poco e incluso preocupado porque quizá no le tocaría ‘ver acción’.

No he leído la biografía completa del artista, pero me queda claro que tenía lo que hoy le llaman Síndrome de Estrés Postraumático, porque la guerra es una de las peores experiencias que puede tener un ser humano y en las trincheras europeas entre 1914-18 a Otto Dix le tocó lo peor de lo peor.

Armado con una metralleta, pero también con una libreta en donde hacía anotaciones y dibujos, en 1924 se dedicó a hacer una serie de grabados titulada La Guerra, que forman la primera y más robusta parte de la exposición que presentó en Munal desde octubre y hasta mediados de enero de 2017.OttiDix01Los grabados están hechos con la técnica de aguafuerte, este de arriba fue el utilizado para darle imagen a la exposición. Sin ser pacifista ni utilizar el arte para denunciar los horrores de la guerra, Dix simplemente pone lo que vio y lo que vio en la guerra no fue muy bonito.

Carnicería, cuerpos desmembrados y rostros desfigurados por el terror componen el collage de imágenes de esta serie. Es seguida de algunas muestras de su trabajo, tanto al óleo, acrílico y grabados, de lo que pasó después de la guerra: las imágenes más fuertes son de los veteranos sin piernas ni brazos, herencia de las batallas que, para empeorarlo, perdieron los alemanes.

BoletoMunal

Hay un par de cuadros al óleo que muestran una técnica impecable al hacer retratos, pero la mayoría de sus óleos tratan más de lo que quería expresar con trazos duros. Son una estupenda muestra de aquello que repiten los maestros de pintura: antes de pintar necesitas aprender a dibujar. Otto Dix lo hacía de forma magistral, pero ese lado del preciosismo no le interesó.

Ver este ejemplo de arte y otras cosillas con las que me he topado por ahí me han ido interesando cada día más por el grabado.

Dix, Otto