Born to play

Le había huido a estas biografías de ‘grandes’ atletas norteamericanos porque la historia del béisbol como la cuentan de repente se me hace muy jalada de los pelos, también por eso no leo nada que tenga que ver con automovilismo norteamericano y las 500 Millas de Indianápolis, pero en una librería en Houston me topé con Born to Play, la biografía hasta 2009 del segunda base de los Red Sox de Boston, Dustin Pedroia.

El libro obviamente no lo escribió Pedroia, él le contó las cosas a Edward J. Delaney y Edward se encargó de escribirlo, respetando la forma de hablar de Dustin, incluyendo todas las groserías y su natural arrogancia.

Como saben quienes me han seguido aunque sea un poco, soy algo así como fan de los Medias Rojas de Boston y junto con David Ortiz, Dustin Pedroia es uno de mis jugadores favoritos. Mide lo que yo y nunca entendió por qué le decían que no podía jugar a nivel profesional; el libro es un compendio de situaciones en que Dustin probó que todo el mundo estaba equivocado respecto a él. Este tipo de historias vale la pena leerlas, así como la biografía del astronauta americano Pete Conrad y el piloto escocés Jackie Stewart, ambos disléxicos que conquistaron al mundo (bueno, Pete de hecho fue a la Luna)… este jugador bajito la ha hecho en grande sin importar lo que decía la gente y en muchas ocasiones era todo lo negativo que decían de él, lo que utilizaba como motivación.

borntoplay01

Estoy actualmente escribiendo una novela de un personaje que resulta ser el tercera base del mismo equipo en el que juega Pedroia, así que esta lectura me sirvió de investigación, para saber cómo viven los jugadores profesionales de Grandes Ligas, cómo es que algunos llegan a la cumbre y otros no y cómo se desenvuelven en la vida privada. Mi personaje, he de aceptarlo, tiene muchísimo de Dustin en él.

Desde 2007 que llegó al equipo, me fue fácil relacionarme con este jugador, primero por la estatura y luego porque pareció que le costó muchísimo trabajo adaptarse y demostrarle a todo el mundo que él pertenecía a las Grandes Ligas, pero lo hizo. Born to Play, desgraciadamente, no es una lectura para todos, no puede ser tomado como libro de superación pues habla muchísimo de beisbol y de repente incluso menciona cosas que dan los autores por supuesto que el lector sabe, como los apodos de los jugadores y eso, incluso a mí, me costó trabajo.

Pero eso sí, me lo devoré y lo acabé en dos patadas.