Fuera Peña, el grito 2016

La fiesta alrededor de la ceremonia del Grito de Independencia, con el cual en México festejamos el inicio de la Guerra de Independencia (1810) que culminó en nuestra separación del Imperio Español (1821) siempre ha sido un asunto popular al que no hay que promover. Se da lo mismo en el Zócalo de la Ciudad de México que en miles de plazas en toda la República.

Por eso causa entre pena ajena, indignación (porque se paga de nuestro dinero), el que el gobierno pague para acarrear personas a este evento. ¿Por qué? Pues porque un movimiento de izquierda -sin propuesta verdadera mas que tirar al Presidente, pero nunca proponen qué hacer después- se organizó para marchar a la fiesta y gritarle al Presidente ¡Fuera Peña!

La estúpida reacción del gobierno fue llenar el Zócalo de gente acarreada ¿y para qué? Para que los inconformes terminaran en un rincón del zócalo, sin protagonismo (porque al frente pusieron cadetes del Colegio Militar) pero ¡al lado de los micrófonos! Entonces en la transmisión oficial lo que se escuchó de fondo fue a la gente gritar ¡Fuera Peña! Encima de que gastan el dinero en tonterías (porque en las redes sociales se dio cuenta puntual del acarreo) lo gastan mal porque el Presidente volvió a verse mal frente a las cámaras. Ni porque anunciaron con bombo y platillo que la Primera Dama repetiría vestido (cosa que se debe hacer y no presumir)… les quedó nefasto el show.

Lo único bonito en la imagen de la noche del grito fue la Primera Dama con su vestido repetido (pero eso es genética, nada tiene que ver con desempeño político, mediático o de un ser humano inteligente y a la altura de la circunstancia).

Ahorita no quiero escribir si ha gobernado mal o no, pero de lo que no queda duda es que la imagen de Enrique Peña Nieto hoy, es patética.

¿Y saben qué? La imagen se la ha comprado él solo, las protestas y los gritos han ido en aumento, sí, pero él solo se ha hundido con tonterías como la de Trump o este patético Grito de Independencia.