Un México sin Medallas

La imagen es la de una medalla de oro olímpica, de las que están ganando los atletas mejor preparados en la olimpiada de Río de Janeiro. Recuerdo de chico en la olimpiada de Los Ángeles 1984 haberme maravillado con Raúl González cuando ganó la medalla de oro en la marcha de los 50 kilómetros, ya tenía una de plata en los 20 cuando llegó detrás de otro mexicano, Ernesto Canto y así en dos competencias México se hizo de tres medallas.

En Moscú 1980, los primeros Juegos Olímpicos que vi, le habían robado a México una medalla de oro en clavados y seguro nos quitaron alguna otra cuando descalificaron al marchista Daniel Bautista (sin relación conmigo) de su prueba. Nuestro país suele mandar delegaciones de atletas muy grandes y el resultado siempre son tres o cuatro medallas, nunca más de tres de oro (en México 1968).

En estas competencias de Río 2016 parece que nos iremos, por primera vez en la historia, en blanco. Y se ha vuelto deporte nacional hablar mal de los atletas, algunos de ellos han tenido el mal tino de responder. Obviamente ya hay quien pide la renuncia del Director de la Conade, Alfredo Castillo, quien tuvo el mal tino de llevarse a la novia y a los cuates como parte de la delegación mexicana.

Independientemente de lo que tenga o no que hacer un atleta en sus competencias (a mí los cuartos y quintos lugares no me caen del todo mal), lo que me frustra es la actitud de los mismos, sobre todo al tener que justificar lo que hicieron o lo que no hicieron.

Okey, sí siento que son una bola de babosos.

Pero ¿por qué no mejor se quedan calladitos?

Eso me recuerda la canción titulada ¿Qué haría Brian Boitano? que sale en la película de South Park. En ella dan ejemplo de cómo se porta un campeón olímpico (Boitano fue medallista de oro en patinaje artístico en Calgary 1988).

“And when Brian Boitano built The pyramids / he beat up Kubla Kahn  / ‘Cause Brian Boitano doesn’t Take shit from anybody”. Que podría traducirse como que no deja que nadie lo joda.

Al final ha sido cada atleta y su circunstancia, una Paola y compañía que nunca estuvieron bien coordinadas; unas tiradoras de arco que en el momento bueno les falló el pulso, un saltador que en su vida logrará la marca que tuvo el del bronce… y un país que se quiere entretener con algo… yo les diría “no les ayuden a hacer un circo de esto… ni a ustedes los payasos del mismo”.