Pepsi (Washington DC)

Hace algunos años conocí a un ingeniero de esos redondos, es decir, algo pasadito de peso que un día -yo supongo que gracias a una morena que no estaba mal- decidió bajar de peso. Lo hizo muy rápido y cuando le preguntaban qué estaba haciendo, respondía: “deje de tomar Coca”, como si la Coca-Cola fuera la causa de sus males.

Hay por ahí un video circulando por las redes titulado ¿Qué pasa en tu cuerpo una hora después de tomar una gaseosa? Y en todas las imágenes aparece ¡Una Coca-Cola!

Yo mismo he iniciado esta búsqueda del mejor refresco del mundo a partir de probar la Coca-Cola de lata de todos los lugares por donde voy pasando… pero ¿y la Pepsi? En esta nueva versión de mi página (recuerden que la censura del estado totalitario en el que vivimos hizo que me equivocara y perdiera la versión anterior) no hay ninguna cata de Pepsi (en mi defensa diré que ya había catado antes varias Pepsi, si recupero los textos los compartiré acá).

Y por eso aproveché la visita a Washington D.C. para hacerme de una deliciosa Pepsi de lata grande.

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La oferta Pepsicolera en EUA es, obvio, mucho más grande que en México, de hecho ante el refrigerador me sentí como en los años 80 que la economía cerrada del país nos mantenía con solamente un refresco enlatado (la Ginger-Ale de Canada Dry). Allá hay en estos días un par de ediciones 1983, una llamada ‘Original Cola’ y otra de ‘Ginger Cola’; está la Diet que no tiene aspartame, una Cherry-Vainilla que me da mala espina, y una que dice que está hecha con ‘azúcar real’ lo cual me da peor espina.

Tomé esta lata de 473 mililitros, que para otras bebidas sería una mentada. Esta no está tan mal y solo bastó un poco de sed para acabármela toda.

Sabe a la nuez, pero sí tiene este retrogusto desagradable que se embarra por toda la boca, como la Coca de antes, no recuerdo que la Pepsi tuviera esa rara cualidad.

Tiene poco gas, no sabe muy dulce, pero está como pesada, se adhiere a los dientes, paladar, lengua… no está padre.

La información de los ingredientes y todo eso esta vez me lo salto, podría decir que lo hago ante el daño que le ha hecho Coca-Cola a la (mala) fama de los refrescos (principalmente los de cola) y que dar los datos de la Pepsi sería compartir culpas, cosa que no estoy dispuesto a hacer… pero la verdad es que tiré la lata sin tomar nota.

Por cierto, me llamó la atención que la versión en botella de vidrio -con todo y corcholata- con ‘azúcar real’ está hecha en México.

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