Me gusta el fútbol

El asunto es como sigue: la gente se queja mucho y se lamenta porque en nuestro país se leen dos libros en promedio por persona.

Yo no me lamento por lo anterior y me vale un poco queso, en parte porque gran parte de mi vida fui un muy mal lector, bueno, en realidad no era lector. Leía en la escuela lo que me dejaban y si podía pasar la asignatura sin leer, tanto mejor; claro está, había raras excepciones cuando nos dejaban lecturas que sí valían la pena.

Aún más, a veces existían raras excepciones de libros que eran entretenidos. De esos encontré en mis años escolares muy pocos.

Cuando descubrí las maravillas de Amazon todo cambió para mí. Me enteré que había gente escribiendo libros de cosas que me interesaban… y desde entonces, desgracia, me convertí durante un tiempo en monotemático, mis libros eran únicamente sobre dos temas: la guerra y el automovilismo (aunque me ha salvó uno que otro best seller que encontraba por ahí, sobre todo en los aeropuertos).

El asunto es que he extendido mi queja argumentando que en México no se lee porque los escritores escriben para ellos y sus tres amigos cosas que, la verdad, no interesan a absolutamente nadie ¿por qué no se escribe más de futbol? Ha sido mi pregunta de siempre.

Y como para callarme el hocico, llegó un buen día Charles y dejó en mi escritorio un libro naranja que en la portada luce a Johan Cruyff, jugador legendario en su tiempo que a mí ya no me tocó ver jugar… pero en cambio me tocó ver al Barcelona Futbol Club dirigido por él

Cruyff

Johan no escribió en si este libraco, sino que el editor Sergi Pàmies se puso a hacerle preguntas a Cruyff mientras lo grababa y de estas sesiones nació este texto en el que, según confiesa Sergi en el prólogo, trató de respetar al máximo el modo tan particular en que Cruyff, “holandés de nacimiento- se expresa en español.

Por tanto, el libro no es una obra de arte, tampoco revela la verdadera esencia del futbol o está redactado en una prosa incomparable, no… sencillamente es como sentarse a platicar con un sujeto que ha dedicado la vida a este deporte, que lo ha jugado al más alto nivel posible (era la figura en la selección holandesa que llegó a la final del Mundial de Alemania 1974, luego fue figura como jugador y entrenador del Barcelona) y habla de el asunto con una mirada especial, de alguien que conoce el juego más allá de lo poco que comprendemos los espectadores o lo poco más que medio entienden los comentaristas de los medios.

Alguna vez tuve la oportunidad de entrevistar a Andrés Fassi, Director Deportivo del club Pachuca de México y, de todas las entrevistas que he hecho, es la que más me habría gustado continuar… al final me dijo Fassi que debíamos seguir la plática y no se equivocaba, quedó toda la vida en el tintero para esa entrevista plagada de anécdotas, pero sobre todo, platicado el asunto con tanta pasión e inteligencia que asombra.

Así el libro de Cruyff, que salta de un tema a otro que de repente surge en su mente y suelta en dos párrafos tres ideas geniales sobre el deporte, sobre la juventud y de pilón dispara alguna sugerencia brillante. Desgraciadamente el libro es sobre conceptos y no trae tantas anécdotas como uno quisiera.

Cruyff0

No sé con qué intención me prestó Charles este libro, quizá como para abrirme los ojos al mundo y entender que sí, que se escriben libros de futbol, que efectivamente -como yo sospechaba- son terriblemente entretenidos (porque el deporte es lindo) y que sólo basta buscarlos.

Pámies menciona un par de libros en su texto de introducción, uno en particular me causa curiosidad, el de Jorge Valdano, jugador argentino que en algún tiempo escribió para el periódico Reforma de México y quizá, de esta manera amplíe mi experiencia literaria a un tercer tema.

Este libro, por cierto, sí me atrevo a recomendarlo, si lo ven no lo dejen pasar, se lee en una sola sentada (yo lo hice en tres), está mega ligero (sin ser nada banal) y resulta, para casi todo el mundo (porque a casi todo el mundo le gusta el fut) un excelente regalo, como ha resultado para mí un regalo el que Charles me hizo; no he leído desde entonces muchos más libros de fut, pero sí me abrió los ojos y comencé a buscar libros de muchos, muchos más temas.