Superbowl 50

El año en que nací los Delfines de Miami no perdieron un solo juego, llegaron en enero de 1973 al Supertazón y lo ganaron. Obvio yo ni idea, pero cuando comencé a entender un poco me llamó la atención el equipo del uniforme negro, el casco plateado y un pirata en su escudo, con tal suerte que en 1981 y en 1984 mis Raiders de Oakland ganaron el Supertazón y yo también tenía de qué hablar con mis amigos que le iban a los Acereros.

Fue en esos años que comencé a entender todo esto del Supertazón y con el tiempo me di cuenta que los gringos organizan muy bien sus espectáculos, ya sean deportivos, de show e incluso la política. Todo lo que hacen para la televisión, lo suelen hacer muy bien.

Desgraciadamente desde ese año los Raiders solo han vuelto una vez (2003) al gran partido y para colmo lo perdieron… pero para entonces el otro equipo que me llamaba la atención, los Patriotas de Nueva Inglaterra, comenzaron a ganar (fueron, hasta 2002, los adorables perdedores).

Jim Plunkett

Pronto me di cuenta que no importaba que mis equipos no estuvieran en el ‘gran juego’ porque este bien podía ser muy entretenido. Joe Montana y los 49 de San Francisco inauguraron su era ganadora con un encuentro cardíaco contra los Bengalíes de Cincinnati. Incluso cuando un equipo pierde cuatro veces seguida lo hacen entretenida como bien hicieron los Bills de Búfalo.

En el año 1991, por ejemplo, jugaron los Gigantes de Nueva York y los Bills de Búfalo. El encuentro se decidió hasta el último segundo cuando una patada de los Bills se quedó a centímetros del gol de campo que les daba la victoria que no llegó nunca… en 2000 llegaron al juego los Carneros y los Titanes, dos equipos que me son totalmente indiferentes y dieron un juego que se decidió hasta el último segundo por una sola yarda. Ambos juegos los vi completos y los disfruté hasta el final.

En muchas ocasiones un equipo dominó todo el partido y el otro no metió ni las manos.

SuperBowl02

Por eso me da coraje cuando en el partido 50, cuando este encuentro cumple medio siglo, se presenten dos equipos que no quieren ganar. Tanto show, tanta historia de la liga esforzándose por el espectáculo (porque eso es lo que da el rating, el deporte está bien, pero puede pasar a segundo plano cuando lo que importa es la lana) y en las ‘bodas de oro’ se presenta un equipo como las Panteras de Carolina cuya ofensiva decidió cometer todos los errores (dicen que la defensiva de Broncos brilló, pero las Panteras les facilitaron el trabajo con tanto castigo). Y enfrente tuvieron a un equipo de Denver sin idea, sin grandes jugadas y bastante gris, que con goles de campo de mantuvo al frente en el marcados y listo, no cometieron errores.

Y ganaron por inercia.

La mercadotecnia de la NFL estuvo a todo lo que da, los comerciales de televisión estuvieron como siempre, increíble, pero los dos equipos que se presentaron a jugar lo hicieron de forma por demás mediocre y ganó el menos malo.

Y parafraseando a Jon Stewart… si piensan que de haber llegado al Super Tazón mis Raiders (o en su defecto los Patriotas) y hubieran ganado de esta aburrida forma yo no estaría escribiendo esto y en cambio festejando un gran triunfo… tienen razón.