Starman: The Truth Behind the Legend of Yuri Gagarin

A Yuri Gagarin lo retrataban los medios soviéticos como un niño bueno, un ser perfecto sin malicia o defecto alguno. Leí varios panfletos, libros y revistas que trataban de su vida y la verdad, aunque romántica, parecía una vida aburrida la del primer ser humano que viajó al espacio.

Hace poco me topé con Starman, el libro de Jamie Doran y Piers Bizony en que investigaron sobre la vida del primer cosmonauta. Caída la Unión Soviética, algunas personas -como Gherman Titov, el segundo cosmonauta- estuvieron dispuestas a hablar sobre el programa espacial soviético y el piloto al que colocaron arriba de un cohete intercontinental, dentro de una cápsula, para dispararlo al espacio.

Yuri Gagarin, educado en el campo, quien pasó en su infancia lo peor de la Segunda Guerra Mundial, un piloto que poco antes estaba en una base en lo más recóndito del norte de la URSS, de la noche a la mañana se volvió famoso en el mundo entero.

Gagarin era todo menos perfecto, la fama y los viajes internacionales lo abrumaron, lo cansaron y él buscó cierto refugio en el alcohol. Curiosamente superó todo, el alcoholismo, a las mujeres que se le aventaban e incluso el oscuro ambiente político en la Unión Soviética de los años 60. Yuri no hizo por aprovecharse de la fama, en todo caso, luchó contra quien se puso enfrente para conseguir un objetivo: volver al espacio.

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Diario le llegaban decenas de cartas con peticiones de todo tipo y ‘Yura’, como le decían sus amigos cercanos y hermanos, hacía todo por ayudar… ¿cuántas de las celebridades hoy en día tienen esa disposición mientras estudian para un doctorado en ingeniería que les permita volver a volar una nave espacial?

Traje cargando el libro un rato antes de abrirlo, pero una vez que lo comencé a leer no pude parar ¡qué tipo! De todas las biografías que pasaron por la censura soviética, la más cálida, humana y en la cual Gagarin se gana el respeto del lector es esta, la más cercana a la verdad (se cuenta una anécdota de cuando Gagarin saltó por la ventana de un cuarto antes que su mujer lo encontrara con otra que lo quería seducir). La verdad, no sólo nos hace libres sino que es la mejor, la única ruta.

De mi etapa como fanático de los temas espaciales, creí que el libro Rocketman de la vida de Pete Conrad era un gran libro… y lo es, pero nada como la más pura ingenuidad de la bondad humana ¿quién lo hubiera pensado? de un teniente del ejército rojo…