Pink and Blue

Escuché en la radio (no sé si en Acir o Exa), sobre un libro que explicaba la historia del por qué el rosa era para niñas y el azul para niños, poco antes de que iniciara mi veda de compra de libros (de las que les conté aquí), inmediatamente me fui a Amazon.com y compré el libro de Jo Paoletti, Pink and Blue.

Desde que Amazon se dio cuenta que el Servicio Postal mexicano es una porquería inmunda y utiliza para México los servicios de UPS; el libro llegó a mis manos en menos de una semana, curiosamente lo hizo sin cubierta para polvo, así que anduve por la vida cargando una cosa que parece un cuadernito de color rosa con un lomo azul, muy apropiado para la lectura que estaba haciendo.

El libro no es un best seller o un ensayo muy simplista, se trata de un texto derivado de una investigación académica, lo que resulta en un paseo muy riguroso por la historia de la vestimenta para infantes en los Estados Unidos. Pero uno se puede relacionar muy fácilmente con la historia porque uno fue bebé y hay bebés por todas partes del mundo… yo en particular recuerdo las fotos que mi abuela materna tenía en su casa con las fotos de sus 11 hijos, aunque la mayoría de las fotos eran en blanco y negro (o sepia), en las más viejas de ellas (entre 1942 y 1952) uno difícilmente podía decir de un vistazo de quién se trataba la foto porque a los bebés se les vestía con ropones.

Según Paoletti, esto es resultado que a los nenes se les veía como Querubines recién bajados del cielo y pues los Querubines son seres asexuados y había que mantenerlos así la mayor parte del tiempo. Había incluso concursos con fotografías de bebés para ver quién adivinaba los sexos de los nenes.

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Aunque hay aspectos que dominan la moda en la ropa infantil como la economía (es mucho más fácil que los hermanos hereden ropa unisex), las tendencias culturales son lo que más ha influido en la forma en que la sociedad viste a sus bebés. Curiosamente es el feminismo y los movimientos de reivindicación femenina los que más han contribuido a que las bebés se vistan con lazos, vestidos, colores como el rosa y coletas porque las hijas de las ultrafeministas a quienes vistieron con pantalones, colores serios y pelo corto vistieron a su vez a sus hijas con colores festivos, coletas, lazos rosas y pelo largo; lo mismo para la última generación de niños que fueron vestidos con largos ropones y quizá confundidos con niñas alguna vez… cuando ellos tuvieron a sus hijos los vistieron claramente como niños desde que se pudo (pantalones, con aviones, autos, incluso jerseys de sus equipos favoritos).

Armada con juguetes, fotografías viejas, catálogos antiquísimos de Sears y muchas publicaciones para mujeres, Paoletti pudo reconstruir parte de la historia de la moda para niños para descurir que poco después de la época de vestir a niños y niñas por igual (y de blanco), el rosa era el color favorecido para los niños y el resultado de que este color se convirtiera en uno de niñas tuvo que ver con las feministas que lo querían borrar de la faz del planeta (y obvio, consiguieron lo contrario después de una generación).

Este es uno de esos libros que tocan una serie de elementos de la vida al que uno no presta demasiada atención porque si bien es como historia de la moda, está enfocado a los bebés y niños muy pequeños y hasta ahora yo no había sabido de un estudio serio de por qué el azul es para niños y el rosa para niñas (cosa que, por cierto, en los 70 no era así).

El libro está buenísimo, como académica, Paoletti no expresa juicio de valor alguna sino trata de entender por qué los padres reaccionan de tal o cual modo ante las situaciones dadas y cómo la sociedad se ha ido moviendo de los blancos unisex a marcar de qué sexo es el bebé desde recién nacido (los ultrasonidos y las pruebas de embarazo son dos factores tecnológicos que contribuyen a la vestimenta de los bebés porque ahora la gente se entera antes del embarazo y sabe mucho antes el sexo del nene).

De los libros pendientes que tenía por leer, este sin duda me ha adentrado en un mundo nuevo y distinto (aunque uno lo vea día a día) y sin duda, cuando comience a comprar libros de nuevo, buscaré bibliografía al respecto, incluyendo algún otro libro de Jo Paoletti.