Pinturas, parte III

Esta ya es la última entrega de las pinturas que tengo en un baúl y que alguna vez estuvieron en este blog (cuando no tenía estructura de blog sino de ‘portal’, si es que la palabra todavía tiene significado). Comienzo con uno de mis temas favoritos: los tanques de guerra y este -creo que es un T-72 de fabricación soviética en la Guerra de los Balcanes. Aquí la técnica fue mucho más pareja y el resultado en general me gusta, el tamaño del cuadro sin embargo ahora se me antoja que es muy pequeño (hoy lo haría de más de metro y medio).

Republica

Este es un fragmento de un cuadro -que no sé dónde quedó- que retrataba un poco mi sentimiento hacia las elecciones federales en México de 2006. Aquí aparece de nuevo el ‘Jacobito’, pensativo y decepcionado en un vaso en donde guardo los pinceles. El personaje de cabeza negra apareció en una de las historietas pagadas por el Gobierno del Distrito Federal, de quien era de facto el candidato de la izquierda por la presidencia y así retrataba él a quienes se le oponía: un personaje con el rostro cubierto porque en su grandilocuencia no entiende cómo alguien se le pueda enfrentar abiertamente, siempre hay un motivo obscuro, una causa oculta, un capital detrás y no un ciudadano con nombre y apellido que lo considera un pobre pendejo.

Toros

La tauromaquia siempre se ha prestado al arte plástico y trabajando alrededor de la idea que dio origen a la Torera (de la cual les hablé en Pinturas, parte I) es que hice este toro, un capote y algo de público. Este cuadro es muy chiquito, a lo ancho no mide más de los 40 centímetros y de haber seguido por ahí quizá hoy tendría algo de la temática más presentable. Son de esas aproximaciones a un tema en donde el resultado final es una firme convicción de no volverme a acercar más.

Ross

Gran parte de mi generación creció viendo a Bob Ross y para mí fue lo más cercano a una clase de pintura (que no he tomado ninguna) así que cuando tomé el óleo como medio para expresarme, un buen día me dije ¿por qué no? El set es lo más convencional que se me ocurrió: el atardecer, unas alegres nubecitas, las montañas, un par de pinos que viven felices a la orilla de un lago y luego poner enfrente un árbol seco… y otro…  otro… y otro… el resultado me pareció un desastre, pero lo que aprendí haciendo este luego me fue útil en un par de pinturas más y en cuanto a los programas de Bob Ross, enseñaba más de lo básico, lo cual siempre es bienvenido.

GirasolClave

Mi segundo intento con los girasoles fue mejor y de hecho esta segunda versión me gusta mucho, fue la primera vez que el tema musical se introdujo en mi trabajo. Muy discretamente, pero el tallo del girasol es una clave de sol. El jarrón y la composición siguen siendo una copia de Van Gogh, pero ya la deconstrucción es mía (se nota que no supe qué hacer con el fondo). Esta pintura se convirtió luego en mis bodegones que incluirían primero insinuaciones musicales, luego instrumentos y finalmente la banda de jazz que ya se ha vuelto recurrente en mis cuadros. Lo que busco estos días es recuperar -sin perder a la banda de jazz- el colorido.

B17

La idea era simplemente hacer un paisaje de una ciudad y no sé por qué Londres se cruzó en mi camino. Este es uno de una serie de cuadros que realicé con muy poco colorido, sombríos y con unos pocos toques de color que lo único que hacen es darle más sentido a la oscuridad. Un tema con el que estoy obsesionado son las estructuras urbanas, la continuidad de estructuras grises con un fin arquitectónico utilitario pero jamás estético, hasta que la acumulación de estas se convierten en un algo que puede llegar a ser si no agradable a la vista sí que provoque sentimientos, aunque estos no sean lindos. La obsesión -les explico- comenzó al ver durante mi adolescencia, incontable número de veces- la secuencia creada por Gerald Scarfe para Pink Floyd: The Wall en la canción What Shall we do Now? concepto que he seguido explorando después de este cuadro al que al final agregué un bombardero B-17 de manufactura norteamericana, solo para darle un toque a ese cielo que no me acababa de agradar.

Puente

El puente George Washington se convirtió en tema para mi por una discusión bastante inocua sobre el lugar en donde murió Gwen Stacy. El debate francamente me tiene sin cuidado, pero el puente entre Jersey y la isla de Manhattan nombrado como el padre de aquella patria vecina da para más que un par de viñetas en las que el Duende Verde original se enfrenta a Spider-Man. El tema es nuevamente un atardecer (o un amanecer, no me importa, depende de qué lado sale el sol por allá realmente) y la estructura -nerviosa en mi trazo- del puente colgante le quedó muy mono al fondo. Como ven, el tema de las estructuras arquitectónicas está nuevamente presente aquí, pero con más discreción. Sobra decir que este me gusta mucho.

Ojosyo

Este de acá es un ensayo a tiempo que me llegó un libro de Damon Hill, piloto de Fórmula 1 que hizo de sus ojos una marca registrada. Enmarcados por grandes cejas, el piloto consiguió registrar una característica física ante la ley británica. Como yo tengo las cejas pobladas y andaba viendo qué pintaba, aquí me aventé una versión parecida a la de Damon con la parte de mi cara que deja ver el casco; hice un par de intentos distintos con otros ojos pero ninguno llegó a buen término. La versión final de este cuadro no tiene la mancha roja con mi nombre, que terminé borrando.

tevasamojar

Termino esta serie de recopilación de algunos trabajos míos con uno de mis favoritos, se trata de Ya métete a la casa o te vas a mojar. Se trata de un estudio alrededor de Claude Monet, su Dama con Sombrilla se convirtió en mi mamá… lo de que sale por mí se explica solo por el asunto del clima. Esta, por cierto, fue la primera representación del ‘Jacobito’ que venía de ser un trazo muy burdo sobre papel y esta fue su primera aparición en óleo, como verán, carece de nariz, la cabeza no es tan grande y trae la playera de los Pumas de la temporada 2004.