Pinturas, parte II

Muy ingenuamente creí que con un pincel y óleo muy diluido podía tener una composición cercana a lo que hacía Jackson Pollock y vaya que me equivoqué. Después de este ensayo malogrado pinté a uno de estos ‘Jacobitos’ en una esquina del cuando y escribí “Demonios, esto es un caos”. La imagen de arriba es solo un fragmento de la obra titulada así, como lo que dice. Y esta es la segunda parte de una serie de pinturas que andan por ahí y que quería compartir. Como las anteriores, de algunas de ellas no estoy particularmente orgulloso.
Conejito2

Este conejito me causa mucha risa. Se trata de uno de esos sets que vendían (ya no los he visto) donde uno pintaba siguiendo los números indicados, en este caso con pintura de aceite. Lo debí haber hecho a los cuatro o cinco años y todavía sigue por ahí.

RanaImprenta

La Rana de Imprenta se me ocurrió en una de esas jornadas interminables en Offset Multicolor esperando las pruebas de impresión de la revista para la cual todavía trabajo. El trazo en tinta estaba gracioso y con esta aprendí que a veces las ideas más simples que son atractivas (estéticamente) con pocos trazos, no me funcionan para trasladarlos al medio del óleo. Uno de mis errores fue el fondo, improvisado, sin propuesta, sobre el cual puse a la rana. Al final quizá los puros trazos verdes sobre un fondo negro habrían hecho el truco.

Rana

Esta otra rana, en cambio, es una interpretación de un dibujo de La Princesita Rana, un cuento ruso que venía en un libro que me regalaron en 1974. El cuento del mismo nombre viene en este libro que se titula El Pájaro de Fuego. Dos cuadros más salieron de los dibujos de este libro que afortunadamente sobrevive gracias a que durante buena parte de mi infancia estuvo perdido -al menos para mí- y simbolizan uno de los logros del sistema comunista soviético que era esta búsqueda de la cultura en unos libros infantiles fantásticos. En el caso particular del cuento del cual se extrae el dibujo es que no es el príncipe quien se convierte en un sapo sino la princesa que se transformó en rana… y más aún, el príncipe que está enamorado de ella pasa por alto el estado físico de su enamorada.

PajarodeFuego

Este es un fragmento de la pintura titulada como el libro, El Pájaro de Fuego, no era ni es mi cuento favorito del libro, pero la fuerza de estos animales mitológicos rusos, su iconografía (tiene un semblante parecido al escudo de armas de Rusia) capturaron mi imaginación muy temprano en mi vida.

Sympathy

No me acuerdo cómo titulé este cuadro y no me importa mucho. Está en mi memoria como aquellos de los que no estoy orgulloso. La figura de la salamandra o lo que sea viene de una entrevista que le escuché a Juan Soriano en que se puso a hacer ranas porque alguien le dijo que no le salían las ranas y yo no me puse a hacer salamandras pero quise ver si me salía al menos una y ¿me salió? no lo sé. Cuando me di cuenta que el bicho iba a partir el lienzo por la mitad tuve una regresión a la Guerra Fría y aunque la inclusión de la bandera norteamericana no queda clara, las flores blancas sobre el fondo azul lo deja más que claro… del otro lado quedó muy bien puesta la hoz y el martillo, pero de este lado puse un alambre de púas. Soy comunista desde los años 70, pero eso no signifique que esté tonto respecto a lo que era la Unión Soviética… y claro, tampoco de lo que simboliza el otro lado en donde junto a mi firma no sé por qué, puse una estrellita de MontBlanc.

Marcha

Me abstuve de ir a la marcha esta donde todos iban de blanco pidiendo que se acabara la violencia y los secuestros porque no voy a marchas. Me impresionó tanto el resultado que hice esto, que dice mi amigo Javier Felipe que es un intestino. El resultado de la marcha fue una polémica política que le restó popularidad a Andrés Manuel López Obrador, que estaba tan a la cabeza en las preferencias para la Presidencia que poco le importó. Al final él no llegó a la Presidencia y las calles de la Ciudad de México están igual o más inseguras que el día de la marcha.

TrajeB

Otra mala aproximación al Good Girl Art, se trataba de importar la viñeta de un cómic de los X-Men a algo más parecido a lo del impresionismo con el resultado mediocre que acá pueden bien ver. Un año después hice Speechless y el resultado fue mucho mejor, claro que ya había entendido entonces de dimensiones (la desproporción de las caderas aquí es evidente).

StillHope

Lo titulé Hay Esperanza, aunque primero lo publiqué como Van Gogh y Jack Skellington se encuentran en un Verificentro, título que explicaba la génesis del cuadro porque fue en un otoño, mientras verificaban mi auto, que se me ocurrió hacer esta cosa, antes había imitado los cuadros del holandés incluyendo los dibujos de las Chicas Superpoderosas (la versión original). No es que no me guste, porque de hecho creo que logré más o menos el cometido, solo siento que me quedé corto en la idea. El árbol de la izquierda, por cierto, tiene flores moradas, que era el color favorito de mi mamá.

Migraine

La figura primero apareció en uno de mis cuadernos de la preparatoria y luego en un cuadro -que sería bueno compartirles algún día- de cuando utilizaba técnicas mixtas que incluían harta tinta y lápiz. Se trata de la explicación de cómo me siento cuando me da la migraña. Cuando publiqué primero esta pintura me contactó Klaus Podoll, quien estudia el fenómeno de la migraña y tiene una aproximación muy atractiva vía el arte que hacemos algunos de los que hemos heredado este mal (he visto trabajos brillantes, no de los que comunicamos cómo nos sentimos sino son mejores los que han logrado expresar el cómo se ve el mundo desde la migraña).

Pasion

Si esta tenía título ya se me olvidó. Debe ser la primera de mis aproximaciones en óleo al Good Girl Art con un resultado total y absolutamente desastroso, la ‘bola de pelos’ que aparece a la izquierda del cuadro no me quedó tan mal y está anotada como una buena idea que podría utilizar más adelante, pero no es lo que quería lograr aquí. Si pudiera ordenar mis cuadros en relación al que menos me hace sentir orgulloso, este estaría en el número uno.