Pinturas, parte I

Algunas de estas pinturas las compartí en la primera versión de mi página (creo, la verdad es que no  lo recuerdo bien porque de aquello no hay respaldo), algunas en la segunda y así. Muchas de ellas estaban bajo el apartado ‘Pinturas de las que no me siento orgulloso’, en aras de ir llenando este espacio con lo que alguna vez hubo y para que juzguen si he o no progresado, aquí algunas muestras de trabajos previos como esta mi versión De Vliegende Hollander, el holandés errante.

Cyder

Por algún motivo titulé esta de acá arriba como Cyder, fue una de mis primeras aproximaciones al Good Girl Art que, como verán, estaba tratando de darle la vuelta -no por nada la güera aparece de espaldas- hasta que un día me di cuenta que había que ser más cínico en el asunto. Creo que por entonces la composición estaba muy contaminada por el asunto de hacer portadas porque dejé un muy buen espacio como para un título.

P47D

De este les hablé cuando publiqué Old Crow, es una primera aproximación a pintar aviones (que dibujaba a montones cuando era niño) y lo hice de forma muy patriótica con un P47D de la Fuerza Aérea Mexicana, de hecho las insignias y todo corresponden al Escuadrón 201 que peleó en la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico. Mezclé un montón de técnicas para un resultado lamentable porque no conseguí absolutamente nada. Mi idea original era algo más parecido a la pintura de Roy Lichtenstein titulada Whaam! (1963) con un resultado malo. Parece una pintura de la cola del avión más que de otra cosa.

Mig31

Este cuadro está en un baúl encerrado, no recuerdo si antes tuve el valor siquiera de ponerlo bajo las ‘pinturas de las que no estoy orgulloso’. No solamente tiene faltas de ortografía y sintaxis (increíble para solo tres líneas). Incluí bocadillos con diálogos (obvia influencia de Lichtenstein) con una ejecución por demás infantil. Un día de estos me voy a aventar a pintar otro MiG 31 porque el avión es increíblemente atractivo.

ConejoIranO

El Conejo de Irán se refiere a una persona, no al país. Es mi aproximación al cubismo -o algo parecido- partiendo de la idea que a Irán le gustaban los conejos. De haber seguido por ese camino habría hecho las cosas con muchos más planos para darles profundidad; tengo por ahí un cuadro titulado Gaby in the Woods que podríamos decir que es la evolución de esta técnica. Estéticamente no me desagrada, es decir, no es repugnante como los anteriores, pero como que no alcanza ni el encanto infantil, le falta algo… le falta alma.

Delfin

Este es uno de los primeros que pinté. Ahora que estuve recorriendo galerías de arte en Lahaina (Maui, Hawaii) vi decenas de pinturas con delfines, todas con una técnica muy obvia, sin imaginación y de lo más común, sin propuesta alguna más allá de repetir lo repetido un millón de veces y me acordé de este pequeño delfín.

Girasoles3

Este fue uno de mis primeros cuadros al óleo, también posee un cierto encanto infantil. Me gustaría escribir más cosas de él pero pues véanlo… no se puede decir nada más.

Entretenimiento1

Hay ensayos que salen bien y este pequeño cuadro de una mujer con un vestido rojo es uno de esos que al terminarlo me hizo pensar que igual no estaba yo perdiendo el tiempo dedicado a la pintura. Esta es una vuelta más alrededor del Good Girl Art, con una aproximación como a portada de libro de intriga misteriosa, juegos de contrastes y composición. El cuadro blanco no es más que masking tape sobre el lienzo. Tanto el vestido como el pelo tienen impasto, no mucho, solamente el necesario, muestra de que no me quise comprometer tanto como ya hago ahora cuando le echo los kilos de pintura a un lienzo. Este no tendría problemas en ponerlo en mi portafolios.

ToreraHEGV

La Torera es una de mis piezas favoritas en la vida. Vi una figura parecida en la contraportada de un libro de tauromaquia y la forma me quedó grabada. De modelo me sirvió -desgraciadamente- una de esas muñecas de Gatúbela que conseguí en algún tianguis y el resto fue conjuntar cosas, aquí está presente el Good Girl Art, atacado con más decisión y la vuelta a la composición del cuadro anterior, sencilla pero efectiva para crear algo estético, con todo y el capote rojo.