Beyond the Call

Me da un poco de pena contarlo, porque cada que platico de los no sé cuántos libros que hay en mi buró que están esperando ser leídos -algunos por un par de años ya- les digo que ya no voy a comprar nada sin antes acabar con esa pila de lectura… pero lo hice y no solamente me metí a una librería en el aeropuerto de Los Ángeles, sino que el libro que ahí compré ya lo terminé… ¡y es que está buenísimo!

De regreso de Hawaii hice escala en el aeropuerto de Los Ángeles y ahí dos libros me llamaron la atención: The Millonaire Next Door y Beyond the Call, este último porque en la portada tiene un bombardero B-17 de los que se usaron en la Segunda Guerra Mundial y decía ahí que eran las historias y aventuras de un piloto. Me gustan los libros de historia y me gustan los libros de historias de guerra, y si son de aviadores qué mejor. Yo volé para el Führer fue uno de los primeros de este tipo que leí, de un piloto alemán que derribaba B-17s sobre Alemania, luego leí A Higher Call, una extraordinaria aventura de un piloto de un B-17 y un piloto alemán que buscar derribarlo, en un encuentro increíble (que luego les cuento).

Ahí mismo en el aeropuerto comencé a leer el libro de Lee Trimble y Jeremy Dronfield, el primero resulta que es el hijo del piloto del que se cuenta la historia. Resulta que Lee sabía que su papá había sido piloto en la guerra, pero no más… hasta que un buen día, con su papá ya muy viejo y con signos de senilidad, Lee le comienza a hacer preguntas de la guerra y su padre le enseña una cajita donde guarda sus medallas. Ahí comenzó la historia porque la Cruz de Vuelo Distinguido, una Estrella de Bronce e incluso la medalla por la campaña de África hablaban de un gran piloto en la guerra pero ¿qué carajos tenía que hacer con una medalla por el 50 aniversario de la Gran Guerra Patria otorgada por la Unión Soviética y la Cruz de Guerra del gobierno francés?

Pues resulta que Robert Trimble, el papá de Lee, estuvo durante la guerra en la Unión Soviética ayudando a que los prisioneros de guerra americanos liberados por el Ejército Rojo regresaran a su casa. Suena fácil, pero Robert, cuya misión era oficialmente rescatar y recuperar aviones americanos que tuvieron que aterrizar en territorio ocupado ruso, no solamente hizo esto sino que regresó al occidente a prisioneros de guerra americanos, británicos y canadienses, además de algunos que otros civiles que por angas o mangas terminaron como esclavos en Alemania y luego en Polonia.

BeyondtheCall

Yo hubiera leído el libro simplemente por ser las aventuras de un piloto que sobrevivió a 25 misiones sobre Alemania, pero es al final de estas misiones que comienza la aventura y es que, los rusos son un caso especial, su trato hacia los propios prisioneros de guerra era detestable pues Stalin los consideraba traidores a la patria (muchos eran fusilados después de ser ‘liberados’ de los nazis) y los americanos, franceses, británicos y demás eran tratados un poco mejor (no se les mataba, pero se los dejaba libre a su suerte).

Para hacer el libro Lee Trimble comenzó con las pláticas con su papá -a quien le creyó poco al principio- pero luego investigó sus dichos y fue desenterrando documentos que probaban lo dicho, luego de reclutar al escritor Jeremy Dronfield descubrieron las misiones secretas que los americanos montaron en territorio ruso para repatriar a sus prisioneros de guerra ‘liberados’ por los rusos.

Testigo de las barbaries de la guerra (llegó a Auschwitz poco después de su liberación, cuenta Robert Trible de las curiosas actitudes rusas donde los soldados del frente eran sinceros, francos, acomedidos y dispuestos a ayudar a cualquiera más allá de lo posible, pero que al mismo tiempo podían ser los más crueles y despiadados del mundo.

El libro habla de un héroe de guerra, de esos que hay muchos en esa generación norteamericana que peleó la última guerra mundial y está muy bien escrito, que eso se agradece y lo tiene a uno bien entretenido. A veces sí parece propaganda anti soviética, pero a estas alturas del partido, ni siquiera es necesario…