Coca-Cola en Hawaii

Uno de mis entretenimientos en la vida es tomar refresco. Hace ya un rato me propuse tomar menos, pero muchas menos bebidas carbonatadas. Cuando le digo a la gente que hago catas de refresco se me quedan viendo como si fuera yo un bicho raro ¿pues qué no la Coca-Cola sabe igual en todos lados? No.

Hay quien aventura una teoría sobre la fructuosa que se usa en Estados Unidos a diferencia de la azúcar que se usa en México y magias así. Yo tengo entendido que Lo que sucede es que The Coca-Cola Company le mueve a la fórmula y si no, debe haber una explicación al por qué la Coca sabe distinto en México que en Egipto, que en Austria, Brasil, Alemania o Australia.

Esta vez anduve por las islas de Hawaii y en Big Island (como es llamada la isla Hawaii). En un de las tiendas ABC que pululan por las islas me compré esta Coca de 355 ml (para acompañar un enorme, realmente enorme sándwich de jamón de pavo) que contiene 140 calorías, 45 miligramos de sodio y 39 gramos de azúcar, todo dentro de los promedios de la Coca a nivel mundial aunque eso sí, el tamaño de la lata es el de México y no la más pequeña que es común encontrar tanto en Estados Unidos como en Europa.

A diferencia del brebaje que tomamos en México, esta sabe mucho a la nuez que aquí es característica de la Pepsi, pero tiene esa consistencia de la Coca de jarabe que se queda pegada en el paladar haciéndola no solamente empalagosa sino desagradable después de un rato (sobre todo si no se toma o bien fría o con harto hielo). 355 militros es mucho para una bebida tan dulce, el gas no está tan presente como en otros refrescos, hay hartas burbujitas, pero se desaparecen con rapidez.

Por cierto, no sé de dónde sale la Coca que se consume en Hawaii, no investigué si la embotellan ahí o en la costa del Pacífico de Estados Unidos, porque esta guarda mucha similitud con la que alguna vez probé en California.