Kill the Messenger (2014)

Nick Shou escribió un libro sobre el periodista Gary Webb, un reportero de un periódico local de San José que encontró la historia que es conocida como el Escándalo Irán Contras, en el que los Estados Unidos financiaron la guerra contra el gobierno sandinista de Nicaragua utilizando dinero proveniente de la venta de drogas.

Michael Cuesta se aventó la bronca de dirigir la historia de Webb (quien publicó toda su investigación en el libro Dark Alliance). La película es norteamericana, de Hollywood, de hecho es protagonizada por Jeremy Renner quien fue la estrella de The Bourne Legacy, taquillerísima y palomera película de acción donde las explosiones y las peleas venden tanto como el argumento de espionaje -aunque pintan a la CIA como una agencia bastante corrupta-.

Kill the Messenger aborda sin demasiado dramatismo el tema de cómo un reportero consigue la información: porque alguien se la filtra (sepa la bola con qué interés), cómo el reportero investiga y publica la noticia (se tiene que confirmar con distintas fuentes) y la reacción del sistema. ¡Y qué sistema! Aquí en México hemos visto a últimas fechas acusaciones de censura porque corrieron a Carmen Aristegui de una estación de radio y esta película muestra lo asquerosa que puede ser la censura cuando es verdadera (en los años 60 vivimos censura de verdad, por cierto).

KillTheMessenger01

El proceso de armar una historia también me parece ilustrativo y entretenido, cómo Webb tuvo que viajar, entrevistar, buscar documentos y además convencer a su editora y al director del periódico de la valía de la información. Esas escenas me hicieron suspirar, primero pensé en la falta que nos hace en México ese tipo de periodismo, donde no se consulta a la fuente y si se le consulta se les olvida decir que ellos niegan los hechos (haciendo parecer que ocultan algo).

Pero luego pensé que no solamente en México andamos por la calle de la amargura en este tema de periodismo de investigación, porque pensé en FoxNews y peor aún, en el Daily Show y creo que los medios andan mal en todo el mundo. El caso es que Webb, que trabajaba para el San José Mercury News comenzó a rascarle a una transcripción de un juicio que le pasó una tal Coral Baca, interpretada en esta película por Paz Vega -que dicho sea de paso, es una lástima que no le dieran más tiempo en pantalla porque se ve increíble- y se va enterando que unos narcotraficantes que están enfrentando juicios tenían nexos con personal del gobierno norteamericano que o se hacían de la vista gorda o, más grave, les ayudaban en su labor.

Rascándole a la información, Webb pasa por centroamérica en donde otro capo y un banquero le confirman que los norteamericanos estaban al tanto de todo. Uno de estos centroamericanos es Norwin Meneses, interpretado por Andy García, que también aparece cosa se nada en la película, pero haciendo un muy digno papel (si me dan a elegir, sigo prefiriendo más tiempo de pantalla para Paz Vega).

KillTheMessenger02

La película está buena porque lo mete a uno en el ¿en qué demonios va a acabar todo esto? y salen de repente nombres por aquí que alguna vez -al menos yo- había escuchado como el de Oliver North, militar norteamericano que estaba convencido que Estados Unidos debía ayudar a los ‘Contras’ en su lucha contra el régimen comunista en Nicaragua, a como diera lugar, aunque eso significara tomar una tajada de la venta de drogas en Estados Unidos para comprarles armas a los rebeldes (lo que significa que el gobierno americano vendía drogas -o ayudaba en el proceso- a sus propios ciudadanos).

Por otro lado está el esfuerzo del gobierno norteamericano no de censurar la publicación, no se decir que lo que se está publicando son mentiras sino de desacreditar a Webb y en el proceso pues lo acosan, le sacan ‘los trapos al sol’, aunque nada de eso tenga que ver con la verdad. Y en una muestra bellísima de cómo son los medios, Los Angeles Times y el The Washington Post (este último el periódico que más me gusta en el mundo) se alinearon con el poder para desacreditar la investigación de Webb.

Si me preguntan, la película no está para verse obligatoriamente en cine, no es una película bonita, su fotografía la hace de esas cintas que se pueden ver muy bien en el camión (o el avión) porque es un thriller bastante bien construido, pero lo que más rescato es la crítica que se hace en una película norteamericana, con grandes estrellas, de las formas de hacer de su gobierno y aún más, de sus medios de comunicación… sin discursos moralinos ni juicios de valor sino simplemente exponiendo las cosas como pasaron, o al menos como Nick Shou dice que pasaron.

Las actuaciones tampoco son sobresalientes, están a la altura de la película… y bueno, también está Paz Vega que ¡qué bárbara!

Deja un comentario