| Todo comenzó con una historia que me estaba contando Beto… acerca de un gran amor de su ya lejana juventud, y la historia no puede comenzar mejor; además del atractivo físico, la chica lo conquisto con una invitación lapidaria, de esas que no se podían negar: ¿no quieres venir a jugar Mario Bros a mi casa? Y así se desató esta perorata semanal que se llama Bellas y Fodongas, esta vez dedicada a las mujeres que REALMENTE se interesan por nosotros… y no hablo de la estupidez de verse bien, sino de hacerlos felices. Ir al texto. |